* Parkinson

miércoles, junio 28, 2006

Puede depresión ser indicador del mal de Parkinson

El mal de Parkinson es la segunda enfermedad neurológica más común entre los mayores de 65 años. Se desconoce qué la origina, pero no el deterioro que representa en la calidad de vida.

No sólo manifiesta problemas motores. La disminución de ciertas sustancias segregadas por el cerebro generan insomnio, dolores de cabeza, depresión crónica, y en conjunto ahondan la angustia de los pacientes.

Mary G Baker, presidenta de la Sociedad Europea de Parkinson, dijo: "cómo afectará todo esto a la relación con mi esposa, mis hijos, y por supuesto, surge otra pregunta que es determinante, que es ¿quién se encargará de mí cuando no pueda más valerme por mí mismo?".

"La depresión es parte de la enfermedad y no necesariamente se relaciona a la reacción psicológica que genera el diagnóstico", indicó Paolo Barone, de la Universidad de Nápoles, Italia.

La depresión puede ser un indicador de la llegada del Parkinson.

"La depresión está muy ligada al Parkinson, en algunas personas puede estar ahí incluso antes del diagnóstico", señaló Ray Chaudhuri, del Hospital de St. Mary, Londres.

Sin embargo, un estudio aplicado en seis países y que se presentó en el Congreso de la Sociedad Europea de Parkinson, indica que la depresión es un factor de cuidado.

Según el estudio, 80% de los pacientes con Parkinson presenta depresión, sin embargo 45% de ellos no lo reporta a su médico.

Además, la mitad de los médicos aseguró no saber cómo detectar la depresión.

Se espera que esta encuesta ayude a mejorar el diálogo entre pacientes y médicos, además de ser la base para crear estrategias de detección de síntomas depresivos, como cuestionarios o análisis neurológicos.

Si bien, México no es parte de este estudio, en el país no sólo llega a ser deficiente la comunicación con los pacientes. Según la Asociación Mexicana de Parkinson, la atención inadecuada con frecuencia tiene consecuencias negativas.

Pascual Zamora Contreras, presidente de la Asociación Mexicana de Parkinson, manifestó: "la mayoría están sobremedicados o con menor medicación, pero no tienen el punto exacto que les proporciona una dosis favorable".

Nota Publicada: 23/6/2006 19:34 pm


Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer Guerra

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lunes, junio 12, 2006

Descubierta una conexión entre el riesgo de Parkinson y una variante genética que reduce la actividad de estrógenos

Descubierta una conexión entre el riesgo de Parkinson y una variante genética que reduce la actividad de estrógenos

El estudio se realizó utilizando una base de datos de un estudio anterior del genoma humano con los genes asociados al Parkinson



Investigadores de la Clínica Mayo (Estados Unidos) han descubierto una posible conexión entre el mayor riesgo de enfermedad de Parkinson y variantes en tres genes que controlan la producción y actividad de los estrógenos en el organismo. Los científicos han hecho público su hallazgo en el transcurso de la reunión de la Academia Americana de Neurología, que se celebra estos días en San Diego (Estados Unidos).

"Hemos descubierto junto a otros investigadores pruebas de que los estrógenos ayudan a proteger a las mujeres frente a la enfermedad de Parkinson, así como que una variante genética que disminuyera la producción o actividad del estrógeno podría situar a esas mujeres bajo un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad", señala Walter Rocca, autor principal del estudio.

El equipo de investigadores analizó variantes en los genes ESR1, ESR2 y PRDM2. Las variantes genéticas no son un defecto o problema por sí mismas, sino que forman parte de las diferencias entre las personas, como ser delgado, bajo o tener los ojos azules.

Sin embargo, estas diferencias convierten a un subgrupo de la población en más susceptible a la enfermedad de Parkinson, si bien algunas veces las variantes genéticas son un factor de riesgo débil y la enfermedad sólo se manifiesta si se encuentra presente otro factor de riesgo, como una dieta en particular, la ausencia de ejercicio físico, la ingesta de ciertos medicamentos o el sufrimiento de un episodio médico.

En el estudio actual, los investigadores examinaron varios genes en busca de variantes en 172 mujeres que tenían Parkinson y 229 mujeres que no padecían la enfermedad.

Rocca explica que algunas variantes genéticas que el estudio descubrió que se encontraban asociadas con el Parkinson eran bastante comunes, ya que afectaban a entre el 10 y el 20 por ciento de la población femenina. Ya que las mujeres no pasan por pruebas que determinen estas variantes genéticas, las afectadas no están advertidas del riesgo bajo el que se encuentran, señala el investigador.

"Si los descubrimientos de este estudio se repiten en otras investigaciones y se confirma, se podrían utilizar estas variantes para predecir el riesgo de la enfermedad utilizando sólo una prueba sanguínea", explica Rocca. El investigador indica que esta prueba podría ser especialmente útil para las mujeres y sus especialistas antes de decidir si la paciente debe pasar por una extirpación voluntaria de uno o ambos ovarios, ya que la combinación de factores que reducen el estrógeno podría amplificar el riesgo de la mujer de padecer Parkinson.




Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer Guerra

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viernes, junio 09, 2006

La estimulación dopaminérgica continua contribuye a retrasar la reaparición de los síntomas en la enfermedad de Parkinson

Los nuevos tratamientos disponibles hace posible reducir el ‘deterioro fin de dosis’ o periodos en los que reaparecen los síntomas de la enfermedad


La Enfermedad de Parkinson (EP) afecta a más de 100.000 personas en España y a cuatro millones en todo el mundo. Su impacto sobre la calidad de vida de los pacientes es enorme. Sin embargo, y a pesar de que no existe cura para esta patología, los últimos avances farmacológicos permiten una mejoría muy significativa en el control de los síntomas y, por lo tanto, en la calidad de vida de los pacientes.

La detección precoz de las fluctuaciones motoras en la EP y la optimización del tratamiento con levodopa son las claves para lograr un adecuado manejo terapéutico de la patología y, por lo tanto, un buen pronóstico de estos pacientes. Así lo aseguraron los especialistas en neurología que acudieron al encuentro sobre Parkinson que, bajo el patrocinio de Novartis Neuroscience, se celebró ayer en Cádiz.

Desde hace ya 40 años, la levodopa es el tratamiento sintomático más utilizado y el más eficaz para el manejo terapéutico de la EP. Sin embargo, después de varios años de tratamiento, los pacientes suelen experimentar problemas en el control de las alteraciones motores: temblores, rigidez muscular, hipocinesia o problemas de coordinación del movimiento, entre otros. Así, se da el fenómeno de que estos síntomas comienzan a reaparecer antes de la toma de la siguiente dosis del medicamento, lo que recibe el nombre de “deterioro de fin de dosis” o “wearing-off”.

Sin embargo, los datos epidemiológicos demuestran que es posible reducir el “wearing-off” y conseguir un mejor control de los síntomas mediante la optimización de la terapia farmacológica con levodopa.

En este sentido se pronunció el doctor José A. Obeso, consultor y profesor de Neurología de la Clínica Universitaria de Navarra, que aseguró que “el uso de la levodopa puede y debe optimizarse mediante la estimulación dopaminérgica continua, gracias a la administración conjunta de inhibidores periféricos de la dopa-decarboxilasa y de la catecol-O-metil-transferasa o COMT”. Y es que está demostrado que si se inhiben estas dos enzimas —que están implicadas en la metabolización de la levodopa (en su transformación o eliminación)—, puede evitarse dicha metabolización, optimizando la presencia de levodopa y la estimulación dopaminérgica y mejorando el control de los síntomas del Parkinson, ha señalado.

Actualmente los neurólogos disponen ya de una levodopa junto a los inhibidores de estas dos enzimas en un solo comprimido, lo que permite un suministro de levodopa más continuado y constante al cerebro y una mejora en el tiempo en que los síntomas de la EP están bien controlados. En este sentido, los expertos destacaron los beneficios de Stalevo, un medicamento que combina la carbidopa (inhibidor de la dopa-descarboxilasa), la entacapona (inhibidor de la COMT) y la levodopa y que ha demostrado disminuir los síntomas motores del “wearing-off”, a la vez que contribuye a mejorar la calidad de vida de los pacientes con Parkinson.

http://www.azprensa.com

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