- Parkinson

 

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domingo, febrero 07, 2010

El cinco por ciento de los casos de Parkinson se presenta en menores de 40 años

En los últimos tiempos diversos estudios se han referido a un tema impensado por muchos: la aparición "temprana" o precoz (en términos de edad) del mal de Parkinson, una enfermedad comúnmente asociada a la tercera edad.

De acuerdo con estas investigaciones es posible identificar cuatro tipos de pacientes, entre las personas que padecen esta enfermedad.

Mientras dos de las variedades corresponden a la idea preconcebida sobre esta patología: los pacientes frecuentes que tienen entre 60 y 62 años, y los de aparición "tardía" que cuando comienzan a tener los primeros síntomas por lo general han pasado los 65 años; otras dos tipologías representan este nuevo universo. Se trata del Parkinson "de comienzo temprano" (entre los 40 y 50 años), y el de aparición "juvenil".

Las dos últimas, tal como explicó el Dr. José Bueri, a cargo del servicio de Neurología del Hospital Universitario Austral pero además especialista en el abordaje de esta enfermedad, "representan aproximadamente al cinco por ciento de los pacientes. En ellos el desarrollo de esta condición suele ser atribuida al factor genético; mientras que cuando el Parkinson sucede en personas de mayor edad se relaciona con una combinación de situaciones, más allá de que no se conoce la causa puntual de su desarrollo. Justamente por eso es que se habla de la relación entre cuestiones genéticas y ambientales".

Un ejemplo del desarrollo precoz de esta enfermedad es el actor canadiense, nacionalizado estadounidense Michael J. Fox quién protagonizó la exitosa saga emblema de los años `80 "Volver al Futuro" y quién a fines de los `90 debió enfrentar un terrible diagnóstico: mal de Parkinson, cuando sólo tenía 37 años de edad.

Con el apoyo de su esposa, también actriz, en 2002 creó The Michael J. Fox Foundation for Parkinson's Research institución dedicada a asegurar el desarrollo de la cura para la enfermedad dentro de la próxima década. Con ese fin, hasta el momento ha recaudado más de 82 millones de dólares.

También con el mismo objetivo, en 2006 apoyó la campaña del Partido Demócrata de los Estados Unidos, en las elecciones legislativas de noviembre, con la intención de acelerar y destrabar los estudios con células madre, una de las grandes promesas para la cura del Parkinson. Su aparición en un anuncio de televisión para la campaña impactó a la audiencia al ver los efectos de su Parkinson.


Los primeros tiempos

Más allá de las causas y factores combinados, hay un tema que suele preocupar tanto a los médicos como a los pacientes, sobre todo cuando ante la presencia de los primeros síntomas y luego de, en algunos casos, deambular por diversos médicos hasta obtener el diagnóstico.

Esto es ¿de qué manera seguir la vida cuando, por una enfermedad, su calidad disminuye notablemente?, ¿qué actividades realizar y cuáles no?, ¿cómo aprender a convivir con la familia?

"Más allá de que existen muchas herramientas terapéuticas (alopatía, kinesiología, homeopatía e intervenciones quirúrgicas) que pueden ayudar a que una persona, más allá de sus limitaciones, siga haciendo algunas actividades que le gustan, 'el Parkinson hoy en día es mucho más que temblores'. Es por eso que resulta fundamental cuidar y preservar la calidad de vida del paciente, haciendo hincapié en la práctica de actividades que permitan seguir activo y en movimiento y dándole especial importancia a la prevención de estados depresivos, de tristeza, negación o aislamiento", sostuvo el Dr. Marcelo Estegui, médico neurólogo especialista en Parkinson.

En este sentido, según los expertos consultados, pero también tomando en cuenta los diferentes testimonios que se acumulan en ensayos y foros, es fundamental "hacerse amigo de la enfermedad", aceptar las limitaciones que propone y sobre todo adaptar las actividades de la vida cotidiana a las nuevas posibilidades, siempre procurando integrar a la familia y apoyándose en el sostén del grupo íntimo.

Por otro lado y pensando un poco en el estadio previo que es el que permite abordar los cuadros a tiempo y limitar el desarrollo progresivo de la enfermedad, es sumamente relevante que la persona que empieza a sentir los primeros síntomas consulte con el médico, aunque no se trate de un especialista.

En este sentido, hay que prestar atención a los cambios producidos en la aparición de la escritura (sobre todo empequeñecimiento); la dificultad para realizar actividades simples, la aparición de temblores; el desarrollo de cambios en la expresión facial (fundamentalmente rigidez) y el enlentecimiento de los movimientos.


http://www.territoriodigital.com

 

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miércoles, febrero 03, 2010

Anemia: un vínculo de riesgo a padecer del mal de Parkinson

El mundo de la medicina ha avanzado a pasos agigantados. Hoy en día, existen diversos métodos para detectar la mayoría de enfermedades a tiempo; también los medicamentos y tratamientos para contratacarlas o controlarlas. A pesar de ello, científicos en la medicina siguen buscando otras posibilidades, como: el vínculo de una enfermedad con otra. Y recientemente, han encontrado que existe una correlación entre la anemia y el mal del Parkinson.


"Nos sorprendió descubrir que la anemia crónica o niveles bajos de hemoglobina tenían una vinculación con el riesgo para la enfermedad de Parkinson, entre 20 a 30 años después", dijo Walter Rocca, médico neurólogo de la Mayo Clinic y lider de la investigación.

¿Qué es la anemia?

La anemia ocurre cuando la sangre no tiene suficiente hemoglobina (proteína en los glóbulos rojos que transporta oxígeno desde los pulmones hacia el resto del cuerpo). Una de las causas comunes de la anemia es la falta de hierro, ya que el organismo necesita hierro para fabricar hemoglobina.

"En el estudio, que se analizaron los casos de 196 personas que desarrollaron la enfermedad de Parkinson, desde 1976 hasta 1995, se observó tanto anemia diagnosticada por un médico como valores bajos de hemoglobina", dijo Rocca.

Rocca aseguró que se trata de un estudio inicial y que aún es necesario realizar más estudios para confirmar los resultados completamente. Aún no queda clara la causa de esta relación, pero Rocca dijo que continuará con la investigación y que ésta podría derivar en nuevas formas de evitar o tratar la enfermedad de Parkinson.

¿Qué puede causar la anemia?

Los médicos tienen una lista de situaciones que podrían ocasionar bajos niveles de hierro, entre los que se encuentran la falta de hierro en la dieta, crecimiento acelerado entre los niños, el embarazo, y la pérdida de sangre.

Por eso, los dietistas recomiendan tener una alimentación balanceada que contenga hierro y también vitamina C: que es el transportador del hierro en el organismo. Por eso es importante comer carne con vegetales y ensaladas; éstas ayudan a que el cuerpo absorba el hierro", dijo la nutricionista Malena Perdomo.

Según Perdomo, el mito de que demasiado consumo de hierro puede engordar, es incorrecto; aunque todo debe hacerse con moderación. Media taza de frijoles, gran proveedor de hierro, puede ser equivalente a una rebanada de pan.

Comidas con alto contenido de hierro:

- Hígado y otras carnes /// - Mariscos.

- Frutas secas como ciruelas pasas y uvas pasas.

- Vegetales verdes /// - Granos enteros.

- Panes y cereales fortificados con hierro.

http://www.elaviso.com/


 

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sábado, enero 30, 2010

Marihuana contra el Parkinson

Prueban eficacia de uno de sus derivados

Abraham Zamorano , EFE

BRASIL - Marihuana contra el mal del Parkinson, o al menos uno de sus derivados, el cannabidiol, para tratar la psicosis asociada que sufren muchos de los enfermos, sin que se multipliquen sus temblores, ha sido ensayada por científicos de la Universidad de Sao Paulo (USP).

Varía según región de la planta

El "estudio piloto" con seis enfermos de Parkinson mostró que después de recibir cannabidiol en altas dosis mejoraron de sus problemas mentales, pero también de la ansiedad, los disturbios en el sueño y la depresión, sin que empeoraran los temblores provocados por la enfermedad. Pero los responsables del experimento, los profesores Antonio Waldo Zuardi y Jose Aleixandre Crippa, dejan claro que esto nada tiene que ver con fumar marihuana.

"Tomar cannabidiol no provoca alucinaciones. La marihuana tiene 460 componentes y sólo 80 actúan en el cerebro. Al fumar se recibe el cannabidiol pero también muchas otras cosas. De forma fumada no es recomendable para fines terapéuticos", comentó Crippa.

Zuardi recuerda además que "la concentración de las diferentes sustancias varía en función de la parte de la planta que se fume y también de la región de la que proviene", por lo que "puede tener muy diferentes efectos en función de la muestra".

Ahora, la tarea de los científicos brasileños es la comprobación "en un gran estudio" de que efectivamente el cannabidiol puede recetarse para mejorar la vida de quienes sufren el Parkinson.

Aunque no es novedad que la marihuana contiene sustancias con propiedades medicinales y ya se investiga en muchas partes con el cannabidiol, sí es inédita la comprobación en seres humanos de su larga lista de propiedades contra la enfermedad documentada en 1817 por James Parkinson y que por el momento no tiene cura.

Zuardi y Crippa lideran el grupo de investigadores responsable del descubrimiento en el Departamento de Neurología de la USP en el campus de Ribeirao Preto, en el estado de Sao Paulo.

Los posibles efectos adversos


Allí comprobaron las propiedades del cannabidiol para mejorar la vida de los enfermos de Parkinson, dolencia que surge de la paulatina degeneración de las células cerebrales que producen la dopamina, hormona implicada en el control de los movimientos.

Según explicó Zuardi a Efe, el mayor problema en el tratamiento está en que los precursores de la dopamina en "un significativo número de casos" terminan provocando delirios, alucinaciones, depresión, ansiedad y algunos otros problemas mentales.

Es en ese punto que Zuardi, que lleva más de tres décadas investigando con derivados de la marihuana, propone el cannabidiol ya que en sus trabajos "ha probado sus efectos antipsicóticos y además sin evidencias de que perjudique la parte motora del Parkinson, al contrario".

"El estudio fue abierto, y tanto paciente como investigador sabían cuál era la droga usada. Además fue pequeño, con seis pacientes. Pero dio un resultado muy claro y por eso conseguimos publicarlo como algo piloto y muy inicial", agregó.

Por su parte, Crippa comentó que la investigación sirvió para "verificar que los pacientes en general mejoran de los temblores". Durante el estudio "relataban que mejoraban de los problemas de insomnio y de la ansiedad, por lo que la sustancia incluso sirve como ansiolítico".

Crippa recordó que el grupo "ha demostrado en otros estudios con animales que el cannabidiol actúa como neuroprotector y podría servir ante otro de los grandes problemas del Parkinson, que es que muchos pacientes terminan sufriendo demencia".

"La sustancia tal vez pueda mejorar el temblor, previene eventualmente la psicosis como efecto colateral de otra droga, disminuye la ansiedad, la persona duerme mejor y en animales ha demostrado un efecto antidepresivo", resumió Crippa.

http://www.univision.com/

 

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jueves, enero 21, 2010

Andar sobre una cinta mecánica ayuda a los enfermos de Parkinson

* Estos enfermos tienen problemas para caminar y sufren más caídas y fracturas
* Gracias al ejercicio los pacientes mejoran su capacidad para caminar


NURIA BAENA

MADRID.- Como en el caso de muchas otras dolencias el ejercicio puede ser un gran aliado para los pacientes de Parkinson. Caminar de forma regular sobre una cinta andadora ayudaría a estos enfermos a mejorar sus capacidades motoras y a reforzar su autonomía, tal y como expone una revisión de estudios publicada en 'The Cochrane Library', la publicación de la Cochrane Collaboration, una organización internacional que se dedica a revisar las evidencias científicas sobre los tratamientos médicos.

El Parkinson es una enfermedad degenerativa, progresiva e incapacitante, que se caracteriza clínicamente por la lentitud de movimientos y del discurso (bradiquinesia), el temblor, la rigidez y la inestabilidad postural. Aunque las disfunciones que provoca la dolencia son apreciables en todos los estadios de la misma su severidad suele ir incrementándose a medida que el tiempo avanza.

Frecuentemente, los pacientes experimentan dificultad para andar y encadenar movimientos suavemente así como episodios de parálisis. Estas deficiencias, unidas a los problemas de equilibrio que también experimentan los enfermos, provocan una mayor incidencia de caídas, con el consiguiente riesgo de fracturas.

A la hora de luchar contra estos síntomas el uso de tratamientos no farmacológicos como la fisioterapia han ofrecido prometedores resultados. También recientemente se ha probado el uso de aparatos electromecánicos como la cinta andadora.

Con objeto de evaluar la eficacia de este último instrumento un grupo de investigadores dirigidos por Jan Mehrholz, del Instituto Científico de Kreischa (Alemania) analizó los datos obtenidos en ocho investigaciones en los que participaron un total de 203 pacientes.

Los científicos midieron las ventajas de incorporar o no el entrenamiento con una cinta andadora a la rutina de los enfermos de Parkinson, evaluando si gracias al ejercicio mejoraba la velocidad al caminar, la amplitud de la zancada, el número de pasos por minuto (cadencia) y la distancia recorrida.

Los autores llegaron a la conclusión de que la terapia tenía un efecto positivo en todos estos parámetros, con excepción de la cadencia al andar, que no se benefició del uso de este aparato. "El entrenamiento con cinta andadora parece ser una forma segura y eficaz de mejorar la manera de caminar en los enfermos de Parkinson", explica Mehrholz. "Algo crucial fue que se observaron muy pocos efectos adversos o caídas en pacientes que recibieron este tipo de terapia rehabilitadora".

No obstante, los científicos reconocen que estos hallazgos deben ser considerados con cautela, ya que están basados en un pequeño número de estudios. "Todavía existe la necesidad de ensayos más grandes que establezcan si el entrenamiento con cinta andadora puede ser empleado de forma segura como terapia rutinaria en los pacientes de Parkinson", matiza Mehrholz.

"También tenemos que contestar cuestiones básicas acerca de cuánto durarán los beneficios y en qué debe consistir un buen programa de entrenamiento. Por ejemplo, ¿con qué frecuencia y durante cuánto tiempo deben entrenar los pacientes?", se pregunta el investigador.

http://www.elmundo.es/

 

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Andar sobre una cinta mecánica ayuda a los enfermos de Parkinson

* Estos enfermos tienen problemas para caminar y sufren más caídas y fracturas
* Gracias al ejercicio los pacientes mejoran su capacidad para caminar


NURIA BAENA

MADRID.- Como en el caso de muchas otras dolencias el ejercicio puede ser un gran aliado para los pacientes de Parkinson. Caminar de forma regular sobre una cinta andadora ayudaría a estos enfermos a mejorar sus capacidades motoras y a reforzar su autonomía, tal y como expone una revisión de estudios publicada en 'The Cochrane Library', la publicación de la Cochrane Collaboration, una organización internacional que se dedica a revisar las evidencias científicas sobre los tratamientos médicos.

El Parkinson es una enfermedad degenerativa, progresiva e incapacitante, que se caracteriza clínicamente por la lentitud de movimientos y del discurso (bradiquinesia), el temblor, la rigidez y la inestabilidad postural. Aunque las disfunciones que provoca la dolencia son apreciables en todos los estadios de la misma su severidad suele ir incrementándose a medida que el tiempo avanza.

Frecuentemente, los pacientes experimentan dificultad para andar y encadenar movimientos suavemente así como episodios de parálisis. Estas deficiencias, unidas a los problemas de equilibrio que también experimentan los enfermos, provocan una mayor incidencia de caídas, con el consiguiente riesgo de fracturas.

A la hora de luchar contra estos síntomas el uso de tratamientos no farmacológicos como la fisioterapia han ofrecido prometedores resultados. También recientemente se ha probado el uso de aparatos electromecánicos como la cinta andadora.

Con objeto de evaluar la eficacia de este último instrumento un grupo de investigadores dirigidos por Jan Mehrholz, del Instituto Científico de Kreischa (Alemania) analizó los datos obtenidos en ocho investigaciones en los que participaron un total de 203 pacientes.

Los científicos midieron las ventajas de incorporar o no el entrenamiento con una cinta andadora a la rutina de los enfermos de Parkinson, evaluando si gracias al ejercicio mejoraba la velocidad al caminar, la amplitud de la zancada, el número de pasos por minuto (cadencia) y la distancia recorrida.

Los autores llegaron a la conclusión de que la terapia tenía un efecto positivo en todos estos parámetros, con excepción de la cadencia al andar, que no se benefició del uso de este aparato. "El entrenamiento con cinta andadora parece ser una forma segura y eficaz de mejorar la manera de caminar en los enfermos de Parkinson", explica Mehrholz. "Algo crucial fue que se observaron muy pocos efectos adversos o caídas en pacientes que recibieron este tipo de terapia rehabilitadora".

No obstante, los científicos reconocen que estos hallazgos deben ser considerados con cautela, ya que están basados en un pequeño número de estudios. "Todavía existe la necesidad de ensayos más grandes que establezcan si el entrenamiento con cinta andadora puede ser empleado de forma segura como terapia rutinaria en los pacientes de Parkinson", matiza Mehrholz.

"También tenemos que contestar cuestiones básicas acerca de cuánto durarán los beneficios y en qué debe consistir un buen programa de entrenamiento. Por ejemplo, ¿con qué frecuencia y durante cuánto tiempo deben entrenar los pacientes?", se pregunta el investigador.

http://www.elmundo.es/

 

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sábado, enero 09, 2010

Manejar es un desafío para los pacientes con Parkinson

Por Joene Hendry

Un estudio indica que los problemas cognitivos y musculares que provoca el Parkinson alteran la capacidad de manejar un vehículo en los adultos más mayores que padecen la enfermedad.

No obstante, existe "una gran variabilidad" en el rendimiento de cada paciente: algunos pueden manejar con tanta seguridad como lo hace una persona sin la condición neurodegenerativa.

El Parkinson es complejo y multifactorial, comentó a Reuters Health el doctor Ergun Y. Uc, quien recomendó que los pacientes con la enfermedad hablen con el médico sobre seguridad al conducir un vehículo. "Hay que evaluar a cada paciente", dijo el autor.

El Parkinson es una enfermedad cerebral degenerativa que causa temblores corporales, rigidez muscular y problemas para caminar y hablar.

El equipo de Uc, de la University of Iowa y del Centro Médico de Asuntos Veteranos de Iowa, comparó las habilidades visuales, físicas, cognitivas y de conducción vehicular en hombres y mujeres de unos 67 años, independientes y con licencia para conducir.

Del total, 84 personas tenían Parkinson leve a moderado y 182 no sufrían la enfermedad.

El 77 por ciento de los conductores con Parkinson cometió más errores en las señales de detención, los cambios de carril y los giros, y tuvo más problemas para controlar la velocidad y mantenerse en su carril que el grupo sin la enfermedad.

Pero el 23 por ciento de los conductores con Parkinson manejó con la misma seguridad que los conductores sanos, publicó el equipo en la revista Neurology.

Un instructor profesional de manejo evaluó filmaciones de los participantes en una ruta establecida de 45 minutos por el campo y la ciudad; eran vías de dos y cuatro carriles a bordo de un automóvil con sensores ocultos.

"El test no incluyó peligros súbitos", en los que el tiempo de reacción es crítico, aclaró el equipo.

Los conductores con Parkinson eran dos veces más propensos a cometer errores graves, como entrar a una intersección con luz roja o no detenerse ante la señal correspondiente.

La familiaridad con los caminos minimizaba esos errores; los problemas cognitivos y visuales fueron los mejores vaticinadores de conducción insegura.

Estos resultados parten de otros dos estudios del mismo equipo. Uno había demostrado que las personas con Parkinson no pueden detectar las señales de tránsito y las indicaciones junto al camino mientras manejan, y que son más propensos a cometer errores de seguridad.

El segundo estudio reveló que realizar otra actividad al manejar, como conversar con un pasajero, aumenta el riesgo de los conductores con Parkinson de cometer errores.

Uc está dirigiendo un estudio financiado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos para desarrollar un sistema predictivo de habilidades de manejo en estos pacientes.

FUENTE: Neurology, publicado online el 16 de diciembre del 2009

http://www.publico.es/

 

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sábado, noviembre 28, 2009

Los temblores no siempre están presentes en pacientes con parkinson

Parkinson

El parkinson en una enfermedad neurodegenerativa que muchas personas asocian con temblores. Sin embargo, no todos los pacientes diagnosticados con esta patología tienen que padecer necesariamente este síntoma. La enfermedad de parkinson puede empezar a manifestarse con rigidez muscular, pérdida de reflejos posturales, cierta inestabilidad en el equilibrio y la marcha, e incluso por una postura encorvada.

La Doctora Maria Jose Martí, neuróloga de la unidad del parkinson y de los trastornos de movimiento del Hospital Clínic de Barcelona, afirma que existen diferentes indicadores que pueden ser síntoma de un parkinson.

Parkinson, un diagnóstico difícil

Una persona que acuda a la consulta neurológica y que presente síntomas como los enumerados anteriormente, a pesar de no presentar temblores, puede ser un paciente con parkinson. Cuando los síntomas son claros basta con que el médico los conozca para poder realizar este diagnóstico, pero en ocasiones resulta más complicado saber a ciencia cierta si esta persona padece esta enfermedad o no, ya que el cuadro que presenta no afecta tanto al sistema motor ni presenta rigidez muscular. Muchas veces los estadios iniciales del parkinson se presentan de la mano de una depresión o de trastornos del sueño, así que lo más recomendable es someter al paciente a una exploración para llegar al diagnóstico final. Tampoco existe una prueba clínica concreta que confirme que se sufre esta enfermedad. Así que el especialista debe ser observador y valorar los síntomas que se presentan y la reacción que el paciente muestra frente a los tratamientos con medicación indicada para el parkinson. Sí que es cierto que los médicos pueden apoyar sus diagnósticos con unas pruebas radiológicas que ayudan a visualizar si existen alteraciones en algunos de los puntos claves de esta enfermedad. Las resonancias magnéticas también son de ayuda para descartar otras patologías.

Parkinon, una enfermedad que puede llevar a la confusión

En fases iniciales el parkinson puede confundirse con otras alteraciones, ya no solo por los síntomas sino por la reacción a los fármacos recetados. Además, el factor de los temblores no es estrictamente necesario para que se confirme un diagnóstico positivo en cuanto a esta patología. De hecho, la enfermedad puede ir variando a lo largo del tiempo, y mientras que puede no presentar temblores en la fase inicial y manifestarse éstos más adelante, también se puede dar la situación contraria, es decir, temblores al principio y su desaparición un tiempo después.

En qué momento se deben iniciar los tratamientos

Los tratamientos para luchar contra el parkinson pasan por diversas soluciones: fármacos, parches cirugía... El fármaco más activo es la levodopa, un tratamiento sustitutivo.

Hay muchas maneras de tratar esta enfermedad, pero en ningún caso se puede lograr un retroceso en el estado del paciente. De momento lo que se consigue es disminuir los síntomas y enlentecer la evolución de la patología. El paciente debe empezar a tratarse en cuanto se diagnostica. El neurólogo será el encargado de establecer cuál de los tratamientos es el más adecuado en función de los síntomas personales de casa paciente.

Enfrentarse a un diagnóstico de parkinson

No todos los pacientes reaccionan igual cuando se les diagnostica una enfermedad como el parkinson. Normalmente, quienes peor se lo toman son las personas jóvenes ya que al llevar un ritmo de vida más activo tienden a deprimirse al pensar que su futuro se perfila trágico y limitado. Cada médico deberá adoptar unas palabras y una actitud diferente con cada paciente a la hora de comunicar el diagnostico final. De hecho, para que no se produzcan estos estados de depresión, es importante aclarar que no todas las personas con parkinson tienen que acabar en una silla de ruedas.

Existen casos de pacientes que han conseguido estabilizar los síntomas durante 20 años sin presentar empeoramientos de salud, todo ello gracias a los tratamientos recetados.

http://www.vivirmejor.es/


 

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